Endodoncia

El tratamiento dental desde dentro.

Endodoncia Álvaro y Franco Dental

Endodoncia.

Las endodoncias son necesarias en casos en los que tejido del interior del diente se ve agredido y dañado, produciendo una inflamación o descomposición del mismo, teniendo que reparar los daños en los conductos radiculares.

¿Qué es una endodoncia?

La endodoncia o también denominado: tratamiento de conductos, y coloquialmente como “matar el nervio”. Cuando existe una agresión externa (como caries de gran tamaño, fracturas dentales, traumatismos, desgastes, etc.) que afectan al tejido del interior del diente, denominado pulpa (nervios y vasos sanguíneos), se produce una inflamación y un proceso de descomposición de este tejido que puede conllevar dolor y una afectación de la zona de alrededor de la raíz. El tratamiento de conductos o endodoncia se encarga de eliminar ese tejido dañado del interior de las raíces, eliminando el origen de la inflamación y así manteniendo el diente/muela en la boca sin tener que extraerlo, desinfectando el interior de las raíces y sellando las mismas para que impida un crecimiento bacteriano en el interior del diente.

¿En qué casos hay que realizar una endodoncia?

Caries: En casos en los que existen caries de gran tamaño que su extensión afectan al tejido del interior del diente, produciendo inflamaciones o infecciones que pueden llegar a ser muy dolorosas y/o peligrosas. En estos casos hay que limpiar todo el interior realizando una endodoncia.

Fractura: En casos de una fractura del diente, dependerá del tamaño de la misma y su cercanía al tejido del interior del diente. Si el nervio se ve expuesto, puede provocar una inflamación del mismo que curse con dolor. En un caso así será necesario realizar un tratamiento de conductos o endodoncia.

Desgaste profundo: Puede existir un desgaste dental enorme que conlleve la exposición de la pulpa, producir pulpitis con mucho dolor e incluso la exposición del nervio.

¿Cómo se realiza?

Para realizar una endodoncia hay que seguir una serie de pasos. Lo primero es realizar un diagnóstico de la pulpa y de los tejidos de alrededor de la raíz para saber a qué patología nos enfrentamos, además de un diagnóstico radiológico que nos informe de la anatomía de las raíces del diente/molar, para poder realizar un plan de tratamiento adecuado a cada caso. A su vez, se palpará y explorará para conocer el tipo de dolor y las estructuras afectadas.

Si el nervio está dañado de forma irreversible: Una vez preparada la zona, se procede a anestesiar el diente/molar y los tejidos de alrededor. A continuación, se preparará un aislamiento absoluto del diente a tratar para proceder a la desinfección. Se elimina la caries o el tejido dañado para poder acceder al nervio. Este proceso es muy importante para no dejar ningún resto que pudiera volver a contaminar con bacterias el interior diente. Una vez realizado el acceso al interior de las raíces, se medirán las mismas para permitir una desinfección y conformación en toda su longitud, consiguiendo una desinfección completa del interior de las raíces. Cuando todo está limpio y desinfectado, procederemos a secar y rellenar los conductos donde antes se encontraba el nervio, lo que llamamos obturación de los conductos radiculares. Se realiza con un producto biocompatible que sella las raíces e impide que las bacterias vuelvan a reproducirse en su interior. Terminado el tratamiento de conductos, se realizará un plan de tratamiento para restaurar el diente según sus necesidades y la cantidad remanente de tejido dentario, ya sea con una reconstrucción directa con composite o una restauración que dote de más protección al diente (incrustación, corona, etc.).

En Álvaro y Franco dental, contamos con especialistas en endodoncia que utilizan la última tecnología en la realización de tratamientos, que permiten abordar casos complejos: localizador de ápices, instrumentación rotatoria, obturación termoplástica, trabajo con magnificación.

Lo importante está en el interior, incluso del diente.